Amsterdam sobre ruedas

Bien es sabida la fama de esta ciudad por el medio de transporte más común entre sus habitantes: la bicicleta. Por lo tanto decidimos visitarla sintiéndonos uno más. Se dice que Amsterdam tiene más bicis que habitantes, y doy fe de ello. En el centro de la ciudad es más difícil encontrar un parking libre de bicis que uno para el coche en el centro de Madrid en navidad! OMG!!

Todos los años el ayuntamiento de Amsterdam recoge más de 10.000 bicicletas del fondo de los canales, y esto es gracias a los estudiantes que una vez que finalizan los exámenes deciden tirar sus bicis para celebrarlo, así que te aconsejo que si visitas la ciudad en julio o septiembre amarres bien tu bici!

Pero empecemos por el principio:

Para llegar desde el aeropuerto de Schiphol a la estación central deberéis coger un tren hasta  Amsterdam Central. Hay trenes durante todo el día aunque a partir demedia noche hasta las 6 de la mañana  salen a cada hora. El billete cuesta poco más de 5€. Nos alojamos en el Easyhotel (a 5 minutos de la estación en tranvía), un hotel básico pero muy nuevo y limpio, que si lo que buscas es dormir de una forma cómoda, sencilla y barata os lo aconsejo totalmente. Os paso el enlace: Easy Hotel Amsterdam.

Primer Día

El primer día hicimos en Free Tour de Sandemans. Yo personalmente lo he lecho en muchas ciudades y lo aconsejo totalmente, sobre todo porque te proporciona una visión histórica, cultural y arquitectónica de la ciudad, de la que después puedes partir para planificarte el resto del viaje. Además de que es un “Free Tour”, al reservar no te exigen ningún pago y luego al terminar pagas lo que crees que ha costado el tour, por lo que los guías se lo suelen currar bastante. Para más información pincha en el enlace: Amsterdam Free Tour.

Durante el Tour recorrimos lugares del centro histórico como la plaza Dam, el barrio rojo o distintas partes de los canales. Por la tarde, para descansar decidimos tomar un buen café disfrutando de unas preciosas vistas. Os aconsejo laBiblioteca central de Amsterdam (Openbare Bibliotheek), muy cerca de la estación que además de cumplir esos requisitos, es gratis!

Más tarde nos adentramos en el Barrio Rojo. Calles alrededor de los canales en los que sus locales están alumbrados con llamativas luces rojas (lo cual da nombre a este barrio). De este paseo no os puedo ofrecer ninguna imagen ya que si te ven haciendo fotos por allí pueden que te rompan la cámara e incluso las piernas, pero merece la pena visitarlo por el simple hecho de lo curioso que resulta ver a esas exuberantes mujeres con sus mini-bikinis a través de los escaparates a un lado y a otro de las estrechas calles que componen este barrio.

Algo que también me llamó la atención fue una escultura  que encontraron en el suelo (un pecho en representación de la prostitución y una mano que representa a los clientes) esculpida por un escultor anónimo de la ciudad. Está situada en pleno Barrio Rojo, justo enfrente de la Oude Kerk. Donde se encuentra también la estatua “Belle” representando a los profesionales del sexo, donde se puede leer “Respect Sex workers all over the world” (Respeto a los trabajadores del sexo en todo el mundo). Desde el año 2000, la prostitución es legal en Holanda.

Seguimos de ruta por la idiosincrasia de Amsterdam visitando los famosos coffee shops, que son cuanto menos peculiares independientemente de lo que se consuma dentro. Está permitido el consumo de drogas blandas (hachís y marihuana) pero en la mayoría de ellos no se vende alcohol y está prohibido fumar tabaco. Además para quién no le guste fumar, se pueden consumir tés y pastelitos entre otros, fabricados con o sin estas sustancias.

Uno de los más famosos es el Dampkring coffee shop que para quién no lo recuerde, fue donde Brad Pitt y George Clooney rodaron una de las escenas de Ocean’s twelve. También visitamos Le grotte Coffee Shop y Smokeys.

Ya de vuelta casa, pudimos disfrutar del espectáculo de luces del Amsterdam light festival 2017 que inició a principios de diciembre del pasado año hasta mediados de enero. Merece la pena  si viajas en estas fechas, dar un paseo a lo largo de los canales y disfrutar de este espectáculo cromático durante la noche. Y con esto finalizamos nuestro primer día como Amsterdamers.

Segundo Día

El segundo día lo comenzamos como explico al inicio de este post, sobre ruedas. Alquilamos unas bicis en el hotel, aunque puedes encontrar Rent a bikes por toda la ciudad en los que los precios oscilan entre 10-15€ el día. Nos dirigimos hacía el barrio de los museos. Ese día estaba nevando y nos encontramos el gran parque al que rodean los museos nevado, una imagen preciosa!

Entre tanto museo y si además cuentas con poco tiempo, resulta difícil decidirse por uno. Para los apasionados de la pintura como yo, les recomiendo el Museo Van Gogh. En el podéis recorrer por orden cronológico la evolución del artista, conocido por cortarse la oreja izquierda, en cientos de sus obras. 

El museo abre desde las 9.00h hasta las 19.00h y aconsejo que vayas a primera o última hora ya que se forman largas colas aunque si compras la Amsterdam Card te ahorraras las esperas para entrar en museos, además de otros muchos beneficios. Esta tarjeta la puedes obtener en la oficina de turismo que está enfrente de la estación central.

Precios Museo Van Gogh

Y para terminar nuestra ruta por el barrio de los museos, no podíamos irnos sin inmortalizar la típica foto de I am Amsterdam.

I am Amsterdam

Nos fue entrando el hambre y cogimos nuestras bicis para adentrarnos de nuevo en los canales. A la altura de la casa de Anna Frank aparcamos nuestras bicis y encontramos un restaurante que ofrecían gran variedad de los famosos Pancakes de Amsterdam. Estaban buenísimos! 

Aprovechando la cercanía entramos en la casa de Ana Frank. Abre de 9.00 a 19.00 h, pero las entradas que se compren online solo podrán entrar hasta las 15.30h. La visita a la casa donde Ana Frank y su familia estuvieron ocultos durante dos años en la época Nazi, es imprescindible para entender y ponerse en la piel de lo que vivieron los judíos durante esos años.

Después de esta conmovedora visita volvimos a coger nuestras bicis para adentrarnos en el centro.

Justo detrás de la casa de Ana Frank nos encontramos el Homonument, que es el monumento a la Homosexualidad de la ciudad de Amsterdam. Una vez más, haciendo alarde de esa tolerancia característica de esta ciudad nos encontramos este precioso monumento entre el canal Keizersgracht y la iglesia Westerkerk, que consta de tres grandes losas triangulares incrustadas en el suelo a distinto nivel las cuáles simbolizan los tres triángulos rosas que los homosexuales reclutados en la segunda guerra mundial estaban obligados a coser en sus uniformes.

Aunque tuvimos suerte y no nos llovió, era difícil soportar los -6 grados de temperatura, así que para entrar en calor de camino al centro decidimos parar en Bagels & Beans, un bar muy acogedor de productos ecológicos donde aparte de bagels con una pinta buenísima, tienen también una parte de cafetería.

Siguiendo nuestra ruta, hicimos parada en el Mercado de las flores. Merece la pena dar un paseo para ver el contraste de tulipanes de colores y el olor de las flores a lo largo del recorrido.

amsterdamCafe1
amsterdamCafe2
amsterdamFlores1

Muy cerca de allí se encuentra el Museo de Amsterdam, el cual tiene una parte que es gratis en la que te hace un pequeño recorrido por la historía de la ciudad. Y en esa misma calle está una de las 2 entradas al patio de Begijnhof, el nucleo urbano más antiguo de la ciudad y el que nada más entrar trasmite paz y tranquilidad, lo cuál contrasta con el bullicio del centro de la ciudad.

Después de nuestro paseo por el centro, volvimos a por nuestras bicis para cruzar al otro lado del río. Hay un transbordador que sale cada 5 minutos desde detrás de la Estación Central (llamado Buikersloterwegveer).

Fuimos a la hora del atardecer y lo aconsejo totalmente, tiene unas vistas preciosas!

Además en esa parte también se encuentra el A´dam Lookout. Una torre por la que por 12,50€ puedes ver Amsterdam desde lo más alto e incluso columpiarte, ya que cuenta con varios columpios al borde de la torre.

Y aquí se termina nuestra visita a la capital de los Países Bajos, un centro multicultural de gente amable y mente abierta, donde el frío es insoportable (algo normal si vas en Enero), donde si no montas en bici no molas y donde se puede comer buenos Pancakes!

Hasta pronto Amsterdam!!!!

Esta entrada tiene 0 comentarios

  1. Me ha hecho recordad a mi viaje el año pasado por este sitio tan fantástico 😍

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