Milán en 2 días

Pizza, helado y Spritz

Hoy os voy a hablar de mi última escapada. Fue a Italia, en concreto a Milán.

Surgió por ser un viaje rápido (desde Barcelona 1h 20 Min) y económico (vuelo 33€ ida y vuelta con Easy Jet)  para hacer algo diferente un fin de semana cualquiera. Y obviamente por que tenia muchas ganas de comer una buena pizza!! 

Siempre habia escuchado que Milán se veía en un par de días. Nosotr@s llegamos sábado por la mañana y volvimos domingo por la tarde-noche y nos dio tiempo suficiente de ver todo lo esencial y sin prisas.

Milán es una típica ciudad del norte, bonita, limpia y ordenada (nada que ver con lo que te encuentras si vas un poco más al sur) con 1.300.000 habitantes aproximadamente. El centro se puede hacer perfectamente a pie. 

 

Si te alojas un poco alejado del centro, el metro y el tranvía funcionan bastante bien y el billete cuesta 1,50€.

No te vayas de Milán sin montar en uno de sus tranvías antiguos!

Día 1

El primer día, a pesar de llegar ese mismo día por la mañana, nos cundió muchísimo.

LLegamos al aeropuerto de Malpensa y cogimos el Shuttle que te lleva a la Stazione Centrale di Milano (Terravisión 14€ ida y vuelta). El hostal lo pillamos cerca de la estación para no tener que movernos mucho (Vilamerchiere, 45€ habitación triple, a través de Booking.com. Puedes obtener un descuento para reservar a través de Booking pinchando aquí.

El recorrido fue el siguiente:

Cementerio Monumentale di Milano
  1. Cementerio Monumental. Aunque parezca un poco tétrico la idea de ir a visitar un cementerio, creedme que merece mucho la pena. Es una auténtica obra de arte. El edificio, sus tumbas, panteones, mausoleos,…

 

 

2. Castello Sforzesco. Es una fortaleza que consta del s. XV y está ubicado al sur del Parque Sempione. La entrada al recinto es gratuita.

Castelñp Sforzesco

3. Terraza Aperol. Uno de los aperitivi más chulos que he hecho en Italia. Los aperitivos en Italia normalmente son de 19 a 22h, pagas una bebida y tienes buffet libre de comida. Este en concreto, es una terraza ubicada justo en la parte izquierda del Duomo. Su precio es de 13€ por una bebida y luego Buffet libre. Un punto a favor de este aperitivo es que los camareros te traen la comida a la mesa (lo normal es que te tengas que levantar tu) y las vistas y el ambiente son inigualables! Nosotros llegamos poco antes de las 5 de la tarde y había un cartel que decía que cerraban de 16 a 17.20h (no sé si era solo ese día o todos). Como tuvimos que esperar para entrar, entramos de los primeros y cogimos un sitio preferente en la terraza. Las vistas eran realmente increibles!

Aperitivo con Spritz

4. Navigli. Es una zona de canales llena de restaurantes y sitios para tomar el aperitivo. Nosotros acompañados por mi amigo Alberto (Calabrese afincado en Milán) fuimos a uno que estaba al inicio del canal que se llamaba la Ringhiera. Por 10€ un Spritz gigante y buffet libre bastante abundante y variado.

Día 2

El segundo día nos levantamos temprano para ir a primera hora al Duomo y subir a la terraza ya que había leído que por la tarde había mucha más gente.

Compramos el Duomo Pass que por 12€ te da acceso al interior de la Catedral, el área arqueológica, el Museo y la terraza a pie (Existe la opción de subir en ascensor pero yo me habían informado que la subida a pie es bastante llevadera y tenía que bajar todas las calorías consumidas la noche anterior! Jeje)

Ahí estábamos, madrugadoras a las 8:30 de la mañana, después de comprar nuestras entradas, nos dirigimos hacia la entrada de la terraza en mi primer lugar. Cuál fue nuestra sorpresa cuando legamos, que el señor de la entrada nos informo que no podíamos subir ya que estaba el suelo de la terraza congelado. Tengo que decir que si vas en invierno a Milán ve preparad@, hace mucho frío. Nosotros a principios de febrero tuvimos 8 grados de máxima y -2 de mínima!

Nos dijeron que quizás al mediodía abrieran cuando ya se hubiera descongelado, así que cambiamos de plan y visitamos el interior de la catedral que al ser domingo en ese momento estaban dando misa y pudimos escuchar el tremendo órgano con el que las amenizan, bajamos al área arqueológica donde su puede visitar los restos encontrados de la Catedral de Santa Tecla y el Museo de la catedral  donde existen muchas partes tanto del interior como del exterior de la catedral. Es interesante sobre todo ver las estatuas de las puntas de cerca, ya que son a tamaño humano y cuando ves el Duomo desde abajo parecen mucho más pequeñas.

Galeria Vittorio Emanuele

Cuando terminamos el recorrido nos dirigimos a las galerías Vittorio Emanuele ubicadas también junto a la catedral. Conecta la plaza de la Catedral con la del teatro Scala y alberga tiendas de alta costura no asequible para el bolsillo de muchos pero sin lugar a dudas estas galerías tienen mucho encanto.

Galeria Vittorio Emanuele

Nos entró hambre y quisimos pararnos a comer algo antes de subir la escalera de acceso a la Terraza del Duomo, y justo al salir de las galerías Vittorio Emanuele nos encontramos con la pizzería Spontini. Nos la habían recomendado. Solo tienen 3 tipos de pizzas pero al parecer son de las mejores de Milán. Y os lo pudo asegurar que estaban buenísimas! Un Menú de un trancio de Pizza gigante, y una birra, 6.50€. Eso sí, hay que comerlas de pie.

Sobre las 12.30h, por fin abrieron la terraza y nos dirigimos hacia allí. Efectivamente las escaleras no se hicieron pesadas (250 escalones).

Primero llegas a un lateral, donde puedes apreciar toda la estructura de contrafuertes típica de la arquitectura gótica. Y avanzas hacía el frente de la catedral para subir a la terraza.

Las vistas de la ciudad, impresionante. Sentirte arriba del Duomo, es una pasada. Pero como ya me imaginaba está llenísimo de gente.

No podíamos irnos de Italia sin comer un Gelato Italiano, y nos paramos en Cioccolat Italiani. Lo encontraras en Via Torino. Una de las transversales que sale de la Plaza del Duomo. Este helado te dejará sin palabras. ¡Trabajan a partir de productos naturales y los sabores son una pasada! Yo en concreto me pedí un Cucurucho de chocolate y almendras con chocolate negro fundido dentro del cucurucho y tres sabores: Limón, Frutos del Bosque y Nutela con chocolates. Además te ponen una galleta y te echan un chorro de Nutella por encima!!

Esta heladería estaba cerca de las columnas de San Lorenzo Maggiore y nos acercamos a verlas. La verdad me decepcionó mucho ver esas columnas antiguas con un luminoso detrás. Y respecto a la iglesia, la verdad que después de estar en el Duomo nos supo a poco…

Y hasta aquí nuestra escapada express a la Bella Italia. Milán como ciudad me ha gustado mucho, aunque dista bastante de la Italia caótica del sur. El único mal sabor de boca que me llevo de esta escapada es no haber podido ver el fresco de La última cena de Leonardo Da Vinci ubicado en la iglesia Santa María delle Grazie. Había lista de espera de tres semanas! Así que ya sabéis, si queréis verlo, reservarlo con bastante antelación.

Resumiendo...

No te puedes ir de Milán sin:

  • Beber Spritz. Típica bebida del norte de Italia compuesta de Aperol, prosecco y soda, aunque tiene variaciones.
  • Tomar el aperitivo en la terraza Aperol. Con vistas al Duomo. Un must en Milán.
  • Subir a la terraza del Duomo. Las vistas son increíbles.
  • Comer pizza en Spontini. Una de las pizzas con más sabor que he probado.
  • Comer un helado en Cioccolat Italiani.

Espero os haya servido el post sobre Milán para vuestras futuras visitas y que me contéis como estaba la pizza de Spontini 🙂 Como siempre digo: Italia una vez al año ¡no hace daño!

A presto Italia!!!

Esta entrada tiene 0 comentarios

  1. Madre mia guapa, entre el aperitivo y las pizzas no se si abrir skyscanner o la nevera😍😍😍😍muy aprovechados los 2 días!!

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