Ruta de Fin de Semana por la Bretaña Francesa y Normandia

Otro Road trip más por Francia

Una de las cosas que más me gusta hacer al menos un par de veces al año son los Road Trip. Me encanta ir parándome por la carretera descubriendo pueblos y sitios dónde no suele llegar el transporte púbico e incluso descubrir de sorpresa sitios que no te imaginas nunca que te ibas a encontrar. Pues eso es lo que nos pasó en la Bretaña Francesa. Realmente nuestro principal objetivo en este viaje era visitar el Mont Saint Michel, un sueño que tenía desde pequeña. El Mont Saint Michel pertenece a la región francesa de Normandía y esto fue lo único que visitamos en esta región. El resto de la ruta, fue todo por la región de la Bretaña. Una región bastante llana y llena de grandes campos, que al ser otoño estaban todos secos, pero en primavera deben de ser preciosos.

¿Quieres saber nuestra ruta?

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Para llegar hasta allí teníamos dos opciones desde el aeropuerto de Barcelona: el aeropuerto de Nantes o el de Rennes. Rennes está justo en el centro de la Bretaña y a poco más de una hora del Mont Saint Michel. Nantes está un poco más lejos, a unas 2 horas, pero era un poco más económico y tenía mejores conexiones de horarios en los vuelos, así que nos decidimos por este últimos.

Así que nada más llegar al aeropuerto cogimos nuestro coche e ¡iniciamos nuestra ruta!

@Viajaconpaola y yo por las calles de Vitré

¿Os ha pasado alguna vez que habéis planeado algo y llegado el momento se tuercen los planes? Pues algo así nos pasó a nosotras. Chequeando el tiempo cada día, la previsión daba lluvia para todo el fin de semana. Habíamos pensado ir el primer día al Mont Saint Michel pero visto que teníamos 100% de probabilidad de lluvia decidimos cambiar la ruta y coger por el oeste de la Bretaña que al parecer iba a llover menos. Y efectivamente, solo nos llovió por la tarde.

La ruta fue la siguiente:

DÍA 1

Chateaûx de la Bretesche

chateaûx de la Bretesche
Chateaûx de la Bretesche

Cuando empezamos a conducir no creíamos que nuestra búsqueda de castillos iba a dar sus frutos tan rápido. Este nos lo encontramos de casualidad de camino desde Nantes a Roquefort-en-Terre.

Lo vimos de pasada desde la carretera mientras yo iba conduciendo y no dudamos en dar la vuelta. Este antiguo Castillo actualmente es hotel y restaurante. Nosotros lo vimos solo por fuera y nos quedamos alucinadas con la belleza del lugar. El lago parecía un espejo dónde se reflejaba el castillo…

Y tú, ¿te hubieras dado la vuelta?

Rochefort-en-Terre

Este pueblo fue elegido el más bonito de Francia en 2016, había escuchado mucho hablar de él así que no dudamos en desviar nuestra ruta para parar a verlo.

El pueblecito es pequeño, con casitas de piedra y lleno de flores por todos lados. Aunque era muy bonito, después de haber estado el año anterior en Alsacia, sinceramente no me parece el más bonito que he visto en este país, pero sin duda merece la pena pararse.

Este pueblo tiene un castillo (aunque pequeñito) y un Parque de la prehistoria con replicas de dinosaurios que parecía interesante (entrada 14,50€). Para una visita con niños  tiene que estar genial pero nosotras decidimos seguir buscando castillos.

Roquefort-en-terre
Rochefort-en-Terre

Dinan

Creperie-Grill Beaumanoir

Este es uno de los pueblos más turísticos y conocidos de la Bretaña. 

Tenía muchas ganas de conocerlo y no nos paró de llover en todo el tiempo. Como llegamos hambrientas después del camino desde Rochefort-en-Terre, intentamos hacer tiempo comiendo en una crepería “Creperie–Grill Beaumanoir”, auténtica francesa (tanto que no hablaban nada de ningún otro idioma), estaba todo buenísimo y a buen precio. Un crepe más la bebida fueron unos 10€ cada una. Aunque no lo parezcan, llenan bastante.

No paraba de llover, así que decidimos visitar este precioso pueblo incluso con el paraguas. Aun así, me pareció precioso. Además de todas esas callejuelas medievales, tiene un pequeño castillo, que no es visitable, pero tiene una muralla por dónde se puede caminar hasta llegar a un punto con unas vistas preciosas. Sin duda merece mucho la pena.

Dol-de-Bretagne

De este pueblo también había oído hablar muy bien. Es pequeñito, pero me pareció más de lo mismo, calles con casitas medievales y colores y poco más que ofrecer. Tiene una catedral bonita y tiene un monumento neolítico (menhir de Champ-Dolent) y un molino (Mont-Dol) que no llegamos a ver porque volvió a empezar a llover y ya después de todo el día empezaba a calar. Así que nos dirigimos a nuestro alojamiento en Beauvoir, un pueblo pequeñito muy cerca del Mont Saint Michel, y dónde el alojamiento era mucho más barato que dormir en el monte además de otros inconvenientes como dejar el coche en el parking y una serie de cosas que contaré otro post.

Al siguiente día iba a cumplir mi gran sueño de ver ese monte en directo y por lo que nos acostamos pronto para poder levantarnos temprano.

Dol-de-Bretagne

DÍA 2

Mont Saint Michel

Este sitio tiene para un post entero, que subiré pronto para explicaros entre otras cosas como llegar, porque no se puede acceder de cualquier forma. Después de verlo en tantas veces en la televisión, observarlo tanto de lejos como de cerca, parecía irreal. Nosotros empleamos toda la mañana, recorriendo sus calles medievales, observando las mareas revolviéndose entre ellas de un lado para otro, entramos en la abadía (imprescindible visitarla), tomamos chocolate caliente, pero nos hizo tanto viento que ya la cabeza no nos daba para más y al medido día decidimos irnos. Pero sin dudas es uno de los sitios que hay que visitar una vez en la vida.

Mont Saint Michel
Mont Saint Mivhel

Fougueres

Lo primero que hicimos cuando llegamos a este pueblo fue comer, nos costó encontrar un sitio, pero encontramos una crepería ideal en la Rue de la Pinterie, que se llamaba “Tante Suzete”. Me paso lo mismo con la crepería en la que comimos en Dinan, me gustan tanto las crepes que aluciné con el que me pedí de 4 quesos (también estuvo muy bien de precio entre 7 y 10€ cada crep). 

Luego fuimos a la zona del castillo y su muralla, aunque no llegamos a entrar porque queríamos ver otros pueblos y no queríamos perder tiempo. Nos dijeron que la visita duraba unas 2 horas y costaba 8€ por persona.

Luego fuimos a la zona de la catedral y justo detrás hay un jardín precioso con vistas a la zona baja del pueblo y el castillo. Sinceramente, esto fue lo que más me gustó, ¡no paraba de alucinar con las vistas!

Entrada del Jardín con vistas al castillo
Vistas de Fougueres

Vitré

Calles medievales de Vitré

Este pueblo me encantó, me recordó mucho a los pueblos de Alsacia, lleno de calles con “casitas de chocolate” de colores. La parte del castillo súper bonita. 

La entrada al castillo es gratis, aunque dentro había poca cosa. Lo único que no entendí, es que el pueblo estuviera tan desierto, pero claro era domingo y hacía frío, quizás era por eso…

Castillo de Vitré

Rennes

Esto sí que era una ciudad grande, nos fuimos directas al centro del pueblo dónde sus calles eran también estilo medieval como el resto de pueblos que habíamos visto. El domingo había un mercadillo de antigüedades alrededor de la plaza central y estaba bastante animada. Después de dar un paseo por allí como no, necesitábamos un chocolate caliente y nos metimos en un bar súper peculiar que nos encantó L’atelier de l’artiste junto a la plaza dónde se encuentra la Basilica de Notre-Dame-de-Bonne-Nouevelle de Rennes, la cual estaba en obras, toda una pena porque se veía preciosa…Pero el bar merecía mucho la pena, tenía un jardín interior y era muy bohemio, ¡nos encantó!

Nantes

La noche la pasamos en Nantes porque al día siguiente cogíamos el vuelo temprano, así que después de este día tan intenso, llegamos tarde, por lo que vimos poco y de noche. Pero se veía una ciudad muy nueva y limpia, nada que ver con los mueblecitos medievales que habíamos visitado durante el viaje. Eso sí, cenamos en una pizzería estupenda.

Os contaré todos los alojamientos y sitios dónde comimos en el post junto al presupuesto del viaje.

Lo que si os puedo decir de Nantes al igual que de Rennes es que se veían grandes ciudades universitarias con mucho ambiente, al contrario de lo que nos encontramos en los pueblos medievales que fuimos visitando.

Lo que si os aconsejo si os decidís hacer este road trip es que tengáis muy en cuenta:

  • La época del año. Suele hacer mucho frío. Nosotras fuimos a principios de octubre y nos hizo de 5 a 10 grados. También hay que decir que coincidió con una ola de frío.
  • Centraros más en los pueblos pequeños, que en las ciudades grandes. Tienen mucho encanto.
  • Si vais en verano los pueblos de la costa como Saint-Malo, tengo entendido que merecen mucho la pena.
  • Por lo demás solo tenéis que coger el coche y a disfrutar!!!!!
Castillo de Vitré

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Me encanta tu blog maria ! Keep the good job 👍

    1. Gracias corazón!! ♥️

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